Siempre creí, que cuando llega el final de una serie de la cual uno es fanático, es un antes y un después en nuestra vida. Yo, como muchos otros, he sabido encariñarme con Breaking Bad, una de las series más exitosas de los últimos tiempos, que anoche llegó a su fin.
Tras cinco temporadas (las primeras dos no tan buenas como las últimas tres) y mucha especulación al respecto, puedo decir que estoy satisfecho con el desenlace. Y creo que la mayoría va a concordar conmigo. Sinceramente, yo pensé que el final iba a ser un fracaso, porque lo más difícil de hacer un éxito, es darle un cierre adecuado (sino, busquen opiniones sobre el último capítulo de Lost o de Los Sopranos).
Antes de hacer mi comentario cargado altamente de spoilers, quiero decirle a todos aquellos que no conocen Breaking Bad o que nunca le prestaron atención, que se están perdiendo de una de las series dramáticas más maravillosas de todos los tiempos. Hay actuaciones que deberían ser un ejemplo para varios muertos de hambre que cobran fortunas por actuar, en todo el mundo. Bryan Cranston es un actor que pasó la mayoría de su carrera actuando de reparto en películas (excepto cuando interpreto al papá de Malcolm), pero que acá se destapó interpretando a un personaje dificilísimo (un profesor de química, con cáncer, devenido en el master chef de las metanfetaminas) y en el que muchos de los capos de Hollywood hubieran fracasado. Otro que la deja chiquita, desde un papel un poco más llorón, es Aaron Paul, de quien seguramente les puedo nombrar varias películas en las que actuó, pero no lo van a ubicar. Por suerte, con la fama que ganó en esta serie, ahora lo vamos a ver en protagónicos como el de Need For Speed. Pero si de actuaciones dramáticas se trata, acá nos paramos y aplaudimos a Anna Gunn (recientemente ganó un Emmy por su papel en esta historia), a esta mujer se le deben haber secado los lagrimales y ojalá que tenga chances en papeles importantes de ahora en más. Uno que debutó en la actuación de una manera excelente y se merece un párrafo aparte, es RJ Mitte, un chico de 21 años con parálisis cerebral leve, que interpreta al hijo del protagonista, quien también sufre de esa condición, pero con el agregado de las muletas.
3... SE VIENEN LOS SPOILERS
2... TE VOY A CONTAR EL FINAL
1... CERRA LA PESTAÑA AHORA O...
PERDISTE!
El final fue simplemente perfecto. Todos sabíamos que Walter White no podía terminar vivo. Sin embargo no fue un final triste. Walter vuelve a Albuquerque y amenaza a Elliot y Gretchen para que le "regalen" a Junior, los últimos 9 millones de dólares que le quedaban, ya que su familia no se los iba a aceptar. Además, finalmente entendemos lo que nos mostraron a principios de temporada (compra un arma de grueso calibre y vuelve a su antigua casa a buscar la ricina). Walter visita por última vez a Skyler y le entrega las coordenadas donde están enterrados Hank y Steve Gomez. Además, con la inteligencia que lo caracteriza, envenena a Lidia y le da su merecido al tío Jack y a toda su banda. En ese momento, Jesse se libera y toma venganza de Todd (el hermano rubio de Matt Damond). Walter, herido, le pide a su ex socio, que lo mate, pero el bueno de Jesse rompe en llanto y sale corriendo. Finalmente, nuestro protagonista muere en su lugar preferido y donde lo hemos visto crecer, hasta convertirse en uno de los personajes más grosos de la TV, en el laboratorio.
Personalmente, me encantó el hecho de que Jesse terminara con vida. Luego de tanto sufrimiento psicológico que le vimos pasar, su última escena, manejando a toda velocidad, demuestra cierta liberación de su parte.
Gracias actores y gracias Vince Gilligan por Breaking Bad, lo hemos disfrutado.













